El nuevo aeropuerto internacional de Lisboa podría contar en el futuro con un casino. Esta idea sigue la tendencia innovadora que se está dando últimamente en los aeropuertos más modernos del mundo y la propuesta se está fortaleciendo entre los grupos que han mostrado interés tanto en la construcción como en la explotación del casino.
La ciudad aeroportuaria de la capital portuguesa será construida en Alcochete o en la Ota y los operadores privados de ese país insisten en que un casino debe formar parte de esta infraestructura.
El estudio del proyecto está a cargo de Augusto Mateus y delimita los sectores de actividad en torno del aeropuerto, es decir, sugiere dónde se deben ubicar las operaciones de logística, las oficinas, la actividad hotelera y la recreativa. Estas instalaciones aeroportuarias toman como modelo al aeropuerto de Schiphol en Amsterdam, el cual cuenta, entre otras cosas, con un casino en funcionamiento.
En el sector aeroportuario a nivel mundial constituye una clara tendencia de rentabilización y de los negocios que no se relacionan directamente con la aviación en sí, la operación de casinos en los aeropuertos. Especialistas en este rubro consideran que en Portugal existe un gran potencial para un negocio de estas características.