Katrina replantea normas de construcción de casinos en Misisipi
Las autoridades del estado de Misisipi se han resignado a la posibilidad de que el huracán Katrina haya puesto fin a los casinos flotantes del río homónimo, que fueron su principal atractivo turístico e importante fuente de ingresos.
Ahora se tendrán que construir en tierra firme, con materiales resistentes y al abrigo de los huracanes que, en la época estival, cada año irrumpen con su fuerza destructiva desde las tibias aguas del golfo de México.
El Katrina, que azotó también a los estados de Luisiana y Alabama en el sur de EEUU, destruyó la mayor parte de esos casinos, además de miles de viviendas, muchas construidas con materiales ligeros.
Según Pete Smith, portavoz del gobernador Haley Barbour, el Congreso del estado deberá tomar una decisión al respecto en sus próximas sesiones.
'Los juegos de azar son una pieza clave de los ingresos impositivos de Misisipi. Es un tema que se tendrá que discutir', añadió.
La reconstrucción de los casinos también será tratada la próxima semana en una reunión que celebrará en Las Vegas la Asociación Estadounidense de Juegos de Azar.
Junto a Atlantic City, en el estado de Nueva Jersey, y Las Vegas, en el de Nevada, el río Misisipi está considerado como uno de los tres emplazamientos más importantes para los juegos de azar en Estados Unidos.
Los 29 casinos de Misisipi, incluyendo 13 distribuidos en balnearios a lo largo de la costa del golfo de México, tuvieron el año pasado ingresos por un total de 2.780 millones de dólares, de los que pagaron un 12 por ciento en impuestos estatales.
Muchos de ellos cuentan con hoteles construidos en tierra firme y organizan actividades turísticas secundarias que generan otros ingresos y constituyen una importante fuente de trabajo para la región.
Sus propietarios han señalado que el huracán no les ha hecho bajar la guardia y, según fuentes de la industria, la mayoría de los dueños de casinos flotantes proyectan mantener sus actividades en Misisipi una vez que sean compensados por las compañías de seguros.
Pero muchos de ellos también han dicho que ya no les apetece la idea turística de tenerlos a merced de las aguas turbias del río Misisipi o de los vientos de un huracán.
'Había muchos casinos sobre las aguas. Si hubiesen estado en tierra, tal vez habrían soportado los embates del huracán', manifestó en Biloxi un representante de 'Isle de Capri Casinos'.
'Estoy seguro de que los códigos de construcción tendrán que cambiar, al menos aquí en Biloxi', dijo Dan Lee, director de Pinnacle Entertainment, quien anunció que la empresa reconstruirá su flotante 'Casino Magic Biloxi', que ahora reposa semidestruido en un sitio de estacionamiento para automóviles.
Uno de los mejores ejemplos del empeño de la industria por continuar sus actividades en Misisipi es el del flamante 'Hard Rock and Casino' de Biloxi, que debía abrir sus puertas a los jugadores de azar esta semana.
Según Lee, el casino fue hecho añicos por el huracán pese a que había sido construido con las últimas tecnologías y sobre una barca resguardada por pilares.
Ese casino, dijo, también será reconstruido, según han anunciado sus propietarios.
Entre tanto, muchos residentes que sufrieron la destrucción de sus viviendas en las zonas costeras del estado dicen que, ante una fuerza destructiva como la del huracán Katrina, cualquier cambio en los códigos de construcción sería inútil.
Por ello, al contrario que en edificios del Gobierno y hoteles que utilizan hormigón reforzado, seguirán levantando sus viviendas con materiales ligeros y mucho más baratos.
'No tiene sentido construir algo que soporte un embate como el de Katrina. Sería demasiado caro. Lo aconsejable es recoger el seguro y volver a construir', opinó un ingeniero cuya vivienda quedó inundada por las aguas del huracán y ahora reside en un hotel cercano a Biloxi.