El lápiz fue siempre referencia inicial de la pintura imperfecta o la gran obra de arte. Ese grafito también acompañó los mejores momentos de los quinieleros criollos, que ahora —legalizados— comienzan a remplazarlo por nuevos sistemas on line, sin anotaciones en libreta y con un ticket para el apostador persistente del batacazo.
En la provincia de Buenos Aires se puso en marcha un programa de "operadores de terminales ambulantes" para captar apuestas que hasta ahora maneja la quiniela clandestina. Unas 35 personas que hasta hace poco tiempo se dedicaban a esa actividad, fueron "reciclados" y comenzarán a trabajar legalmente en la venta de quiniela oficial.
El juego informal tiene un movimiento de 1100 millones de pesos anuales, un filón que se le escapa al Estado. La experiencia piloto comenzará en Benito Juárez, un distrito del sudeste bonaerense. El levantador se presentará en la puerta del vecino con una máquina portátil —similar a las que operan con las tarjetas de crédito— y cargará la jugada.
Después, trasladará on line la apuesta a un concentrador ubicado en la agencia oficial del pueblo. Previamente, cobrará la jugada y el jugador recibirá un ticket.
Los agentes se identificarán a través de una credencial y uniforme con la marca visible del Instituto de Lotería provincial. Las 35 personas cobrarán un porcentaje de las jugadas que llegan al agenciero (percibe el 20 por ciento) y tendrán un registro con el fisco como monotributistas.
Según el interventor del Instituto de Lotería, Franco Laporta, la iniciativa representa un "ataque comercial" contra la quiniela clandestina. La pelea es con las mismas armas de los capitalistas de juego: comodidad para el apostador, quien no tendrá que ir a la agencia.
Una especie de delivery, en suma, destinado a la captación de apuestas. Y blanqueo laboral para los dueños de los lápices de la fortuna. ¿Cuál sería la desventaja para el apostador?. Desaparecerá el tradicional fiado. "Te llevo el numerito, mañana me lo pagás", un mensaje que afloja voluntades y entusiasma con el azar.
En los próximos meses está prevista la incorporación de algunos distritos vecinos. Ayer, en el lanzamiento estuvieron funcionarios de Tres arroyos y de Puán. El intendente de Benito Juárez, Julio Marini, explicó a Clarín, que "no se trata de fomentar nuevas formas de juego". "Captamos el existente", agregó.
Marini esquiva un dato inquietante. Hace algunos días recibió amenazas de presuntos capitalistas de juego. "Vienen de otro distrito y se tendrán que resignar", advirtió el jefe comunal. Antes había asociado el juego ilegal con la prostitución y corruptela (coimas) en grados institucionales. ¿Hay alguna forma de fuga de jugadas en este sistema?, preguntó Clarín. El Director provincial de Juegos y Explotación, Silvio Vivas, aclaró que el método —con códigos de barra incluido— se pasa automáticamente al agenciero. "Desde el momento que el operador realiza la carga, la apuesta pasa a integrar la matriz del sorteo", aseguró.
El estreno será el lunes en el poblado de 20 mil habitantes que, de a poco, abandona "las malas costumbres".